¿Por qué es importante que los niños y adolescentes no trabajen?
Porque un niño o adolescente que trabaja:
Pone en riesgo su desarrollo;
tiene dificultades para ir a la escuela y estudiar;
en algunos casos arriesga su salud, su seguridad y su dignidad;
no puede jugar, estar con amigos, ir
a la plaza, disfrazarse, ir a la escuela y hacer
la tarea, leer cuentos, hacer deportes.
Todo tipo de trabajo, remunerado o no, realizado por menores de 14 años está prohibido.
Ciudadanía Porteña recomienda que los chicos comiencen a trabajar a partir de los 18 años. Un adolescente entre los 15 y los 18 años está en plena etapa de desarrollo; si trabaja puede descuidar sus estudios o abandonar la escuela, no tiene tiempo para hacer deportes o divertirse y puede poner en riesgo su salud o su seguridad.
Un chico trabaja cuando:
- Limpia zapatos, parabrisas; repara neumáticos; junta cartones; vende o pide en la calle, semáforos, subtes o trenes; hace malabares en las esquinas; reparte a domicilio; carga y descarga camiones; hace servicios domésticos; cuida a otros chicos; cuida coches; ayuda en la construcción; hace publicidad, etc.
- También cuando las tareas que hace en su casa le llevan un tiempo que le impide jugar, descansar, estudiar, desarrollarse plenamente como persona. Por ejemplo, cuidar a sus hermanitos o abuelos, limpiar, cocinar, etc.